PURO CHILE

DÍA TRÁGICO 11 DE SETIEMBRE

El día 11 de setiembre tiene una connotación de recuerdos trágicos para todos. Especialmente para los chilenos. Recordamos que un 11 de septiembre de 1973 despertamos y supimos por la radio que las Fuerzas Armadas se habían levantado en armas contra el gobierno de Allende.

Recordamos que los PADENISTAS habíamos dejado el gobierno de Allende por considerarlo una locura. Pensamos que los demás Partidos políticos también estaban envueltos; pero a lo largo del día fuimos descubriendo que nada de eso era verdad. Era cosa de militares y nadie más. Las noticias eran difusas, por eso rápidamente conseguí llegar a mi oficina de trabajo que quedaba a 30 metros de la Moneda. En cierto momento vimos los tanques de guerra disparar sus cañones y ametralladoras contra las ventanas del edificio. Momentos después los tanques y los militares que cercaban el Palacio Presidencial se fueron retirando y hasta llegamos a pensar que se había llegado a una solución pactada con Allende.

Minutos después de eso, vimos los aviones Hawker Hunter lanzando sus cohetes sobre La Moneda y los muebles volando por los aires. Una multitud de personas con mayoría de Trabajadores obreros, gritaba, después de cada cohete explotar en el edificio: “¡¡Tomate esa Chicho!!”. Nos parecía extraño, pues los de la UP nos habían convencido que tenían el apoyo de TODOS los Trabajadores. Veíamos en primera fila, que eso no era verdad.

Era más una mentira de los allendistas. Los militares nos obligaron a salir de los edificios vecinos con la orden que nos fuéramos para casa.

Estábamos felices pues parecía que los negros días de sufrimiento de todos los chilenos (¿Ud. no sufría?) iban acabar. Teníamos dudas que los militares que organizaron el golpe, estaban dirigidos por un General que Allende había nombrado personalmente hacia poco más de un mes. ¿Será que iban a instalar un gobierno marxista? Al anochecer dieron una entrevista los 4 Generales de la Junta Militar en la cual el General Leigh dijo que el “marxismo era un cáncer” y que “estarían poco tiempo en el gobierno hasta que volvieran a la Democracia con respeto a todo y a todos”. Nos quedamos muy felices. Escribí una carta al General Leigh agradeciendo sus palabras, que todos los chilenos deseábamos escuchar. Le recordé que uno de los fundamentos del Socialismo Democrático de los Trabajadores no marxistas era, justamente, ese: El respeto a todo y a todos”. Pedí la eliminación de los impuestos a los remedios y la mantención de la libertad. Pedí que no fuera molestado ningún partido no marxista, que eso les haría muy bien a ellos. Por último, lo felicitaba por su coraje. No mandé carta a Pinochet y ninguno de los otros, pues desconfiaba que Pinochet y los demás no fueran muy convencidos que la mejor forma de gobierno es la DEMOCRACIA.

Días después fui llamado a la Moneda, donde la ordenanza del general del aire me entregó una carta diciendo que él agradecía mis palabras y que él era un convencido de la “vuelta al orden” y que podía quedarme tranquilo. Seguíamos con mucha expectativa el pensamiento y los hechos de la junta militar. Poco a poco fuimos descubriendo que la junta era dirigida por el General de Ejército Augusto Pinochet. Que era gran admirador de Francisco Franco Bahamonde, el dictador de España.

Sentimos un frio correr por la espina dorsal… Vimos como Pinochet era un sádico, un hipócrita y un asesino. Peor que un “serial killer”.

Muchos cuerpos de miembros de la UP comenzaron a aparecer en el rio Mapocho. Le dije a un amigo simpatizante de la UP que yo me ofrecía para ayudar a ex miembros del gobierno para entrar en las embajadas de Holanda y Suecia ya que yo vivía cerca de allí. En las noches llevaba 2 personas conmigo en mi Isetta 300 BMW para saltar las paredes de acceso de las embajadas.

Ya eran 18 personas que salvaran sus vidas de esa forma, cuando mi padre (ligado a las fuerzas de inteligencia de Pinochet) me dijo que mi nombre “estaba en la lista negra”. Él mismo me ayudó a huir de Chile, exponiéndose peligrosamente (y así salvar mi vida). Había descubierto que uno era malo; pero el otro era pésimo. Lo que nos decían en el PADENA: con la extrema derecha y la extrema izquierda, ni a MISA.

Salimos del horno para caer en el sartén caliente. Solo hay vida DECENTE en la DEMOCRACIA.

LA FILOSOFÍA SOCIALISTA DEMOCRÁTICA REÚNE LO MEJOR DEL SOCIALISMO (JUSTICIA SOCIAL) Y LO MEJOR DE LA DEMOCRACIA (LIBERTAD).

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