PURO CHILE

VLADIMIR PUTIN

El emperador Napoleón era un típico dictador con su origen perfectamente definida: un golpe de Estado, al invadir con la caballería el Parlamento francés y colocar todo el mundo en la cárcel. Gobernó como un dictador hasta su caída final y su destierro a una isla aislada del Atlántico.

Hoy los dictadores tienen su origen en “chanchullos” legales. En ilegalidades de aspecto legal, pero totalmente inmorales. Hacen los arreglos necesarios para eternizarse en el poder, lo que ya por si es altamente antidemocrático, pues la democracia se caracteriza por la rotación del poder. Por la oxigenación del poder.

De esta forma, podemos mencionar todos los dictadores que no reconocen su gobierno como una dictadura y si como una Democracia con cualquier apellido que ellos inventan para justificarse.

Veamos algunos: Aleksandr Lukashenko, en Bielorrusia; Daniel Ortega, en Nicaragua; Nicolás Maduro, en Venezuela; Evo Morales, en Bolivia (ya depuesto); Bashar Al Assad, en Siria. Todos ellos articulan leyes y operaciones represivas salvajemente para destruir, aniquilar toda forma de oposición y mantenerse en el poder indefinidamente. Debemos incluir también entre estos dictadores a Vladimir Putin, de Rusia.

Entre 1975 y 1998, Vladimir Putin fue funcionario de los servicios de inteligencia de Rusia, primero en la nefasta y cruel KGB y luego en el SFS (Servicio Federal de Seguridad del Estado), sucesor de la KGB que continuó operando igual que su antecesora. Putin alcanzó el cargo de director en esa organización.

Putin dirige un régimen especializado en detener y enjuiciar opositores; envenenarlos o balearlos según sea el objetivo temporal del momento. Lo importante es impedirlos que se expresen, arrasando con el periodismo independiente del país al más puro estilo comunista de Stalin. Controla el 70% de la TV de Rusia mediante los canales estatales.

El caso de la periodista Anna Politkóvskaya (1958-2016), es un ejemplo macabro de la maldad de Putin. Fue arrestada y torturada por realizar un periodismo independiente y denunciar lo podrido del régimen. Sobrevivió a dos atentados violentos a su vida. Continuó escribiendo libros y denunciando los horrores del gobierno de Putin. Entonces, el día 7 de octubre de 2017, fue acribillada a balas en el ascensor del edificio donde vivía. El investigador Alexander Litvinenko, llegó a la conclusión que había sido obra al mando de Vladimir Putin. Fue, tiempos después, envenado con plutonio y murió como más una víctima de los que cuentan las atrocidades de Putin. Los que se atreven a contar la verdad de ese maquiavélico gobierno de Putin.

Por eso, cuando el pasado mes de marzo de 2021 el Presidente de USA, Joe Biden, afirmó que Putin era un asesino, nadie, ni de dentro de Rusia ni de afuera, salió en su defensa.

En las altas esferas de la diplomacia y la política internacional, Vladimir Putin es considerado como un poderoso criminal planetario, tan poderoso (casi) como el chino comunista de Xi Jimping, quienes disfrutan el título de dictadores crueles, fríos, cínicos, implacables y calculadores.

La Democracia es lo contrario a una dictadura.

https://socialismodemocratico.info

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